Preguntas frecuentes
Enseñar cultura de la legalidad es una experiencia gratificante, pero a menudo representa desafíos. Algunas personas son escépticas sobre el enfoque de la cultura de la legalidad y prefieren echarle toda la culpa del delito y la corrupción al gobierno. Algunos estudiantes pueden considerar los temas amenazantes o demasiado cercanos a sus propias vidas como para discutirlos.
Los maestros de cultura de la legalidad de toda América Latina tienen preocupaciones y preguntas similares. Esta sección proporciona algunas respuestas que ellos han considerado útiles al:
- Pensar seriamente sobre las dificultades reales de enseñar cultura de la legalidad.
- Anticipar cómo podrían reaccionar los estudiantes y colegas a estas ideas.
- Resolver las propias perspectivas sobre la legalidad y el Estado de derecho.
¿Qué hago si acude conmigo un estudiante con alguna situación difícil, relacionada con el delito, la corrupción o las pandillas?
Ninguno de mis colegas, o incluso el director de mi escuela, sabe lo que es la cultura de la legalidad. No me apoyan. ¿Qué puedo hacer?
¿Cuánto tiempo tarda en desarrollarse el Estado de derecho y una cultura de la legalidad?
¿Cómo se puede construir una cultura de la legalidad en una sociedad donde no se practica el Estado de derecho?
¿Cómo se aceptará la cultura de la legalidad en la sociedad si en los próximos años solo pocas personas tienen contacto con ella (por ejemplo, el 10% de la población no podrá persuadir al 90% restante)?
¿Qué hago si acude conmigo un estudiante con alguna situación difícil, relacionada con el delito, la corrupción o las pandillas?
No es inusual que los estudiantes confíen en sus maestros. Asimismo, la sensibilidad de muchos temas de cultura de la legalidad significa que algunos estudiantes pueden tomar el material de manera muy personal. Los maestros han considerado útil reunirse en privado con el estudiante para hablar de temas que quizá no se sienta cómodo discutiendo abiertamente en la clase. Sin embargo, es importante realizar esto con discreción. Al atender las necesidades especiales de un estudiante individual, la seguridad personal tanto del alumno como del maestro es una preocupación primordial. Por ejemplo, los maestros y los estudiantes deben evitar discutir conocimientos personales sobre actividades ilícitas específicas e identificar amigos, miembros de la familia, vecinos u otros conocidos. Los maestros también han considerado importante tener sensibilidad en los temas que los alumnos pudieran plantear durante las discusiones en clase y canalizar a los estudiantes con especialistas adecuados. Los maestros y el personal administrativo también han establecido contactos con consejeros estudiantiles, profesionales de la salud mental y especialistas del sistema judicial, los cuales pueden ser consultados.
Ninguno de mis colegas, o incluso el director de mi escuela, sabe lo que es la cultura de la legalidad. No me apoyan. ¿Qué puedo hacer?
A pesar de que la educación de la cultura de la legalidad se ha enseñado en México por una década, todavía es un concepto relativamente nuevo. Puesto que la cultura de la legalidad provoca mucha emoción y entusiasmo en los estudiantes, también puede generar preguntas en la escuela. Para asegurar el apoyo que se necesita para que tenga éxito el programa, muchos maestros han considerado útil hablar con el director de la escuela para organizar una junta de orientación sobre la educación de la cultura de la legalidad para el personal administrativo y los maestros. Los maestros que desean seguir este modelo pueden revisar y descargar la información en Acerca de la educación formal de la cultura de la legalidad. Las demás preguntas de esta sección también pueden ser útiles para la preparación de esta junta. Los maestros que decidieron llevar a cabo la junta una vez iniciado el ciclo escolar aprovecharon la participación de sus estudiantes, quienes hablaron de lo que aprendieron en clase. Algunos maestros también consideran importante realizar juntas similares para los padres de los estudiantes que llevan el curso.
¿Cuánto tiempo tarda en desarrollarse el Estado de derecho y una cultura de la legalidad?
- No existen dos regiones o países idénticos. Sin embargo, las experiencias en Hong Kong, Sicilia y Bogotá —áreas con contextos económicos y políticos muy diferentes— sugieren que es posible cambiar fundamentalmente los valores hacia una cultura de legalidad en una generación ó 20 años. Esto no es un proceso corto o un “remedio rápido”. Este cambio tomará tiempo y una gran cantidad de compromiso y energía.
- Sin embargo, las evaluaciones del programa escolar han mostrado que los cambios en el conocimiento y las actitudes de los estudiantes pueden realizarse de manera ágil cuando se enseña correctamente el curso. Estos pequeños éxitos forman una base para el futuro progreso.
¿Qué pruebas existen de que la educación formal puede hacer la diferencia?
- En México, las evaluaciones profesionales del impacto del curso en tres distintas ocasiones demostraron que han mejorado las actitudes, el conocimiento y las habilidades de los estudiantes.
- La lógica del programa también está basada en una gran cantidad de pruebas empíricas y teóricas relacionadas con la prevención de la delincuencia juvenil.
¿Cómo se puede construir una cultura de la legalidad en una sociedad donde no se practica el Estado de derecho?
Formar una cultura de la legalidad y el sentido de responsabilidad social necesario, requiere del esfuerzo combinado de muchos sectores de la sociedad, que incluyen: las escuelas, las organizaciones religiosas, los medios de comunicación y las organizaciones no gubernamentales. Estos sectores sirven como modelos a seguir y como educadores formales e informales. Todos necesitan trabajar juntos para complementar y reforzar sus mensajes educativos. Los miembros de una sociedad necesitan una razón para involucrarse y la convicción de que sus acciones personales pueden afectar el cambio en sentido positivo.
¿Cómo se aceptará la cultura de la legalidad en la sociedad si en los próximos años sólo pocas personas tendrán contacto con ella (por ejemplo, el 10% de la población no podrá persuadir al 90% restante)?
-
Los programas escolares son un inicio excelente porque pueden llegar a una gran cantidad de estudiantes en sus años formativos. Además, las escuelas tienen la infraestructura física necesaria para desarrollar programas continuos, así como el acceso y gran respeto de la población, para tener un papel influyente en la sociedad.
-
Los estudiantes también pueden involucrar a sus padres, hermanos y amigos en los conceptos y principios de la formación en la cultura de la legalidad por medio de sus palabras o acciones. Pueden convertirse en agentes de cambio generacional y modelos a seguir importantes.
-
Sin embargo, los programas escolares por sí mismos no son suficientes. Movilizar y crear interés en otros sectores de la sociedad —medios de comunicación, centros de autoridad moral (como las iglesias) — también es importante para tener éxito.